
La carrera mundial por la inteligencia artificial ya no se disputa únicamente entre modelos capaces de escribir, generar imágenes o resolver problemas complejos. Detrás de cada nueva generación de sistemas existe una infraestructura física gigantesca, formada por chips especializados, redes de alta velocidad, sistemas de refrigeración y, sobre todo, cantidades enormes de electricidad.
China acaba de dar una nueva muestra de hasta dónde puede llegar esta transformación. En Ulanqab, en la región de Mongolia Interior, Envision ha puesto en funcionamiento su Galaxy Campus, un complejo pensado específicamente para alojar infraestructura de inteligencia artificial a escala de gigavatios. Su elemento más llamativo es un edificio de supercomputación de 120.000 metros cuadrados, que la compañía presenta como el mayor edificio individual del mundo dedicado a un centro de datos de IA.

Un edificio preparado para una escala inédita
La superficie equivale aproximadamente a unos 20 campos de fútbol, pero el dato más espectacular está en lo que Envision pretende instalar en su interior a medida que avance el proyecto.
Cuando alcance su configuración completa, la instalación está diseñada para soportar hasta un millón de aceleradores de inteligencia artificial y ofrecer alrededor de un millón de PFLOPS de capacidad de cálculo anunciada por la empresa. El campus completo, además, está concebido para superar los 2 GW de capacidad.
Eso no significa que actualmente existan un millón de chips funcionando dentro del edificio. Envision no ha detallado cuántos aceleradores se encuentran instalados, qué modelos utiliza ni cuál es la carga informática que ya está operativa. Tanto el millón de aceleradores como los más de 2 GW representan la escala prevista cuando el proyecto alcance su despliegue completo.
Además, hablar de “aceleradores” tampoco significa necesariamente hablar exclusivamente de GPU. El término incluye diferentes tipos de procesadores especializados capaces de ejecutar cargas de trabajo de inteligencia artificial, algo especialmente relevante en China por el crecimiento de su industria nacional de semiconductores.
El verdadero problema de la IA empieza a ser la electricidad
Construir centros de datos cada vez mayores implica resolver una dificultad que está convirtiéndose en uno de los principales límites para expandir la IA: cómo alimentarlos.
Envision plantea Galaxy como una infraestructura en la que computación y generación eléctrica se diseñan conjuntamente. El campus combina energía renovable conectada directamente, almacenamiento energético, infraestructura de transmisión dedicada y un sistema de gestión denominado AI Power System.
Ulanqab ofrece una ventaja particular para este enfoque. Mongolia Interior dispone de abundantes recursos eólicos y solares y la ciudad ya se había convertido en un importante nodo chino de infraestructura digital, con conectividad adecuada para grandes clústeres de computación.
Según Envision, esta integración permitirá alcanzar hasta diez veces más capacidad de cálculo por metro cuadrado que un centro de datos convencional, aunque se trata de una estimación proporcionada por la propia compañía.
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China prepara la infraestructura para la siguiente generación de IA
Galaxy Campus es también el primer gran proyecto de Mission Gobi, una iniciativa presentada por Envision en 2026 con el objetivo de desarrollar hasta 5 GW de infraestructura de computación para IA alimentada con energía verde en regiones desérticas y áridas antes de 2030.
La apuesta muestra cómo está cambiando la competición tecnológica. Tener buenos modelos y chips potentes ya no será suficiente: los países y empresas que quieran liderar la próxima fase de la inteligencia artificial también necesitarán asegurar terrenos, redes de telecomunicaciones, refrigeración y gigavatios de electricidad.
El Galaxy Campus todavía tiene mucho camino por recorrer hasta alcanzar sus cifras máximas, pero su escala deja claro el rumbo. La próxima gran batalla de la inteligencia artificial puede no librarse únicamente dentro de los algoritmos, sino en los gigantescos edificios capaces de mantenerlos funcionando.




