El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, reconoció que el estratega argentino Fernando Cerimedo colaboró en su campaña electoral y durante la etapa inicial de su Gobierno, pero negó que haya tenido un contrato, una relación laboral directa o autorización para representar oficialmente a la Presidencia, al Ejecutivo o a su familia.
“Cuando ganamos en primera vuelta y llegamos a la segunda vuelta electoral en Bolivia, se generó un contacto con el señor Cerimedo para trabajar, siendo un estratega de reconocimiento mundial, en nuestra campaña electoral”, afirmó Paz en un video de cuatro minutos, tras guardar silencio desde el 17 de agosto, cuando ocurrió el ataque armado contra la abogada y expareja de Cerimedo, Nadia Beller.
Las declaraciones se producen en medio de la investigación por el presunto intento de feminicidio contra Beller, quien señaló a Cerimedo como principal sospechoso, comprobó la Agencia Noticias Argentinas.
El estratega argentino permanece en detención preventiva en un penal de Santa Cruz.
Beller aseguró ante los medios que Cerimedo operaba como una suerte de “presidente en la sombra” dentro del Gobierno de Rodrigo Paz y que habría intervenido en designaciones y negociaciones que presuntamente involucraban a miembros de la familia del mandatario.
Ocho días después del suceso, el mandatario salió en un pronunciamiento donde explicó que Cerimedo, que inicialmente había llegado al país para trabajar con otros candidatos presidenciales, pasó a colaborar con su candidatura durante la segunda vuelta electoral.
“Ganamos las elecciones y, a partir de ello, no solo cooperó en esa elección, sino también al inicio del Gobierno”, reconoció.
Sin embargo, Paz remarcó que esa colaboración no implicó una relación contractual ni una representación institucional.
De acuerdo con su versión, la presencia del estratega argentino en Bolivia no tenía la continuidad necesaria para establecer un esquema de trabajo permanente.
“Por eso, nunca hubo un contrato. Por eso, nunca hubo una relación de trabajo directa como la que se puede llevar adelante con ministros, viceministros o delegados presidenciales”, sostuvo.
El presidente fue categórico al negar que Cerimedo hubiera recibido atribuciones para hablar o actuar en nombre de las instituciones del Estado. “El señor Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar al Estado boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”, afirmó, según un amplio informe de Xinhua.
Paz insistió en que la representación oficial del Ejecutivo corresponde exclusivamente a quienes cuentan con un mandato institucional, entre ellos ministros, viceministros o delegados presidenciales.
Aseguró además que solicitó a la Policía Nacional realizar todas las investigaciones pertinentes sobre el ataque contra Beller y garantizó que el Ejecutivo facilitará un proceso transparente.




