Los obispos argentinos encendieron las alertas por el proyecto oficial denominado “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, al advertir que podría comprometer la soberanía sobre la tierra, los recursos naturales y el derecho de los pueblos a decidir sobre su destino.
A través de una carta pública, Cáritas Nacional y organismos de la Conferencia Episcopal Argentina expresaron su preocupación por los alcances del proyecto, al señalar que la iniciativa “atenta contra la soberanía de nuestra tierra, de nuestros alimentos, de nuestros bienes comunes y el derecho de los pueblos de autodeterminarse”.
El mensaje, publicado este 16 de junio, retoma las reflexiones del Papa León XIV en Magnifica Humanitas para insistir en que la tierra, el agua y los recursos naturales constituyen bienes destinados a sostener la vida de todos, y de las futuras generaciones.
Preocupación por el acceso a la tierra y los recursos naturales
Entre las principales inquietudes planteadas por la Iglesia se encuentra la eliminación de las restricciones actuales a la compra de tierras por parte de extranjeros, particularmente en zonas vinculadas con reservas de agua y otros recursos naturales estratégicos.
En la carta, los firmantes calificaron de “alarmantes” los artículos que abrirán la puerta al aprovechamiento inmediato de áreas afectadas por incendios, pese a las restricciones establecidas hasta ahora por la ley.
La Iglesia alertó además que la iniciativa erosiona la potestad del Estado para planificar obras públicas y velar por el interés de la comunidad, especialmente de los sectores más frágiles, ante intereses privados nacionales y extranjeros.

“La tierra no es una mercancía”
Las organizaciones reiteraron que “la tierra no es una mercancía, ni un simple recurso económico”, sino un bien común del que dependen la vida y el equilibrio social, cultural y ambiental.
Asimismo, resaltaron el valor que la tierra tiene para las comunidades rurales, campesinas e indígenas, para las cuales constituye “identidad, cultura, memoria y futuro”, al ser el espacio donde se conservan y transmiten valores, conocimientos y formas de vida.
En el documento, los prelados recordaron además una enseñanza del Papa León XIV, según la cual “el desarrollo es humano cuando pone en el centro a las personas y no la acumulación de bienes”.
Llamado a pensar en las futuras generaciones
El episcopado argentino también relacionó el debate sobre la tierra con la problemática del acceso a la vivienda, al subrayar la necesidad de contar con marcos normativos que aseguren condiciones equitativas para propietarios e inquilinos.
Finalmente, las instituciones firmantes llamaron a quienes participan en el debate parlamentario a anteponer “el bien común y el futuro de las generaciones venideras” a los intereses particulares, y reivindicaron la política como una herramienta de servicio y construcción del bien común.




