El macrista Mahiques es el nuevo ministro de Justicia de Milei

La designación este miércoles de Juan Bautista Mahiques al frente del Ministerio de Justicia, en sustitución de Mariano Cúneo Libaronaprovocó un temblor político tanto en la Casa Rosada como en la oposición. El movimiento, dispuesto por Javier Milei, dejó al descubierto una red de relaciones personales y acuerdos cruzados que, en apariencia, transitan veredas enfrentadas, aunque confluyen en puntos sensibles del poder.

El fiscal porteño que desembarca en el Ministerio de Justicia

Lo sustancioso comienza aquí. Mahiques es el fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, distrito fundacional del macrismo que Karina Milei pretende disputarle al PRO. Además, encabeza la Asociación Internacional de Fiscales (AIF). Su vínculo con Mauricio Macri se remonta a la etapa presidencial del exmandatario, cuando fue representante del Poder Ejecutivo ante el Consejo de la Magistratura de la Nación.

Desde su entorno sostienen que “está distanciado” del expresidente. Sin embargo, entre 2020 y 2024 ocupó la subdirección del Instituto Superior de Seguridad Pública, organismo que respalda la conducción política del Sistema Integral de Seguridad Pública (SISP) del Gobierno porteño. La proximidad con el universo Macri resulta evidente.

Su desembarco en la cartera de Justicia de la administración libertaria tuvo como impulsores a “Lule” Menem y Martín Menem, pero también intervino Santiago Viola, hijo de la histórica operadora radical Claudia Balbín y hombre de confianza de Karina Milei en asuntos jurídicos y apoderado nacional de La Libertad Avanza (LLA).

El recorrido profesional de Viola exhibe contrastes. Asumió la defensa de los hijos de Lázaro Báez en expedientes por lavado de dinero. En paralelo, enfrentó una investigación por un presunto intento de introducir testigos falsos para apartar al juez Sebastián Casanello en la causa Báez. Luego quedó sobreseído.

Ese episodio lo ubicó, según distintas miradas, en el terreno de los “operadores” o en el de los abogados habituados a expedientes de alta tensión política.

También representó a Norma Berta Radice, hermana del represor Jorge Radice, en un proceso vinculado a maniobras de apropiación de bienes de desaparecidos de la ex ESMA. Esa intervención despertó cuestionamientos de organismos de Derechos Humanos.

Más allá de ese recorrido sinuoso, Viola acaba de confirmar que asumirá como subsecretario de Justicia, desplazando a Sebastián Amerio.

En ese contexto, el sector cercano a Santiago Caputo interpreta la designación de Juan Bautista Mahiques y la de Viola como una derrota frente a la hermana del Presidente.

El asesor estrella -y monotributista- de Javier Milei concentraba influencia en el área judicial con Cúneo Libarona al frente del Ministerio y, sobre todo, a través de su secretario, Sebastián Amerio, quien ejercía el control efectivo de ese espacio estratégico. Allí impactan causas sensibles como Andis y $Libra, que generan inquietud y preocupación en el Gobierno.

AFA, Chiqui Tapia y el entramado que rodea a Juan Bautista Mahiques

La figura de Mahiques no se limita al Ministerio Público porteño. También ocupa la vicepresidencia de la Universidad de la AFA (UnAFA), una “gambeta” de Claudio “Chiqui” Tapia que pasó desapercibida pero maneja fondos millonarios. En su presentación institucional se la describe como “una institución universitaria creada para formar, investigar y proyectar el conocimiento del Fútbol Argentino en todo el mundo”.

Autoridades de la Universidad de la AFA
Autoridades de la Universidad de la AFA. Juan Bautista Mahiques es el vicerector

Según detalla la web oficial, el propósito es “que el Fútbol Argentino siga siendo un claro ejemplo de éxito, no solo por los títulos conseguidos mediante el proyecto de Selecciones Nacionales, sino por la enseñanza de sus profesionales para todo los que quieran instruirse y capacitarse”. Una descripción amplia.

En paralelo, trascendió que su padre, el juez Carlos Mahiques, celebró su cumpleaños en una quinta vinculada al tesorero de la AFA y mano derecha de “Chiqui” Tapia, Pablo Toviggino

Tras esa revelación, Mahiques padre, “Coco” para los amigos, quedó bajo escrutinio y debió renunciar a la subrogancia de la Sala I de Casación Penal que debía resolver el futuro de la investigación sobre la lujosa quinta en Pilar atribuida a Toviggino.

Pero el vínculo de Juan Bautista Mahiques con el entorno de “Chiqui” Tapia no termina ahí. Los Menem, que respaldaron su llegada al Ministerio de Justicia, pretenden que el sucesor de Cúneo Libarona funcione como pieza de negociación con Daniel “el Tano” Angelici, empresario del juego y certero operador judicial con alta influencia en el gabinete de Jorge Macri.

Esa jugada soluciona una fuerte necesidad política de Karina Milei, quien busca en el Ministerio de Justicia una figura con peso suficiente para contener el avance de las causas Andis y $Libra.

La dinámica interna del mundo libertario generó una paradoja. Porque fue justamente en el marco de la causa ANDIS que Javier Milei decidió confrontar con “Chiqui” Tapia y con su tesorero, Pablo Toviggino, propietario del canal de streaming Carnaval, donde se difundieron los audios de Diego Spagnuolo.

En este punto, un dato añade complejidad al tablero: los abogados de Toviggino en la causa que enfrenta por lavado de dinero habrían sido “acercados” por el propio Juan Bautista Mahiques, quien ahora asume como ministro de Justicia de Javier Milei y podría quedar enfrentado al mejor amigo de Tapia. O no. Quién sabe.

Esto abre otro interrogante. Habrá que ver cómo se configurará la relación entre Mahiques, cercano a Toviggino -investigado por lavado de dinero- y el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Ernesto Gaspari, hombre de Santiago Caputo y responsable de investigar casos como el que afecta, precisamente, al tesorero de la AFA.

Conspiraciones, símbolos y el poder en disputa dentro del Ministerio de Justicia

Santiago Caputo persuadió al Presidente de que, en septiembre pasado, intentaron desestabilizar al Gobierno cuando “mancharon” a Karina Milei con el caso de las presuntas coimas en la ANDIS. El famoso 3%.

Sobre esa hipótesis, Javier Milei profundizó en su discurso ante la Asamblea Legislativa, cuando aludió a “un sector de la política” que hizo “todo lo posible para derrocar a este Gobierno” y realizó un curioso gesto hacia la vicepresidenta Victoria Villarruel. Hay una realidad: esa narrativa de conspiración sirve en el universo libertario para facilitar ingresos y salidas de funcionarios según las disputas internas.

Sin embargo, al Presidente no le gusta dar cargos a perfiles políticos como Mahiques. Milei suele inclinarse por nombrar figuras “simbólicas”. Sus preferencias para la cartera de Justicia eran Diego Luciani, el fiscal de la causa que derivó en la detención de Cristina Kirchner, o la jueza Sandra Arroyo Salgado, ex esposa de Alberto Nisman, a quien, justamente, mencionó en el Congreso este domingo.

De todas maneras, la presión ejercida por los Menem y la conveniencia estratégica de Karina Milei inclinaron la balanza en favor de Mahiques, pese a sus lazos con la AFA. Y en este punto, aparece otra incógnita: la relación con Tapia y Toviggino ¿alcanza también a los riojanos?.

No por nada en las conversaciones sobre la sucesión de Cúneo Libarona emergió el nombre de Tech Security, empresa de Adrián Menem —hermano de Martín— que posee el contrato para custodiar, casualmente, el predio de la AFA en Ezeiza.

De este modo, la llegada de Mahiques al Ministerio de Justicia dibuja un paisaje en el que la épica de la conspiración comparte mesa con acuerdos en voz baja y donde la ofensiva contra la AFA convive con vínculos que no terminan de cortarse.

Nacido en el partido bonaerense de Mercedes, Mahíques se graduó como abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y completó una maestría en Administración de Justicia en la universidad italiana Unitelma Sapienza, con sede en Roma.

Es hijo del juez Carlos Mahiques. Dictó clases en el Ciclo Básico Común de la UBA y en la Universidad Católica Argentina (UCA), donde construyó parte de su perfil académico.