La conclusión del proceso de migración de deuda remunerada del Banco Central a la órbita del Tesoro volvió a disparar la exposición de los bancos a títulos emitidos por el Gobierno hasta un nuevo pico. En julio, cuando el BCRA suspendió la operatoria de pases pasivos y comenzó a administrar la liquidez a través de las nuevas Letras Fiscales (LEFI), el peso de la deuda del fisco en el activo de las entidades financieras saltó por encima del 43%.
El dato se desprende del Informe sobre Bancos de julio, que publicó este miércoles el Central. El reporte refleja un incremento de la exposición al llamado “riesgo Tesoro” y también un alza del crédito al sector privado. Aunque la mayor parte del aumento de las tenencias de instrumentos emitidos por el Gobierno corresponde a las LEFI, que el equipo económico considera “riesgo BCRA” ya que los bancos tienen la posibilidad de venderle diariamente a la autoridad monetaria sus acreencias de estas letras.
Del 43,1% total, 37,1 puntos corresponden a las letras y bonos que periódicamente coloca la Secretaría de Finanzas en sus licitaciones. Se trata mayormente de LECAP y de bono ajustados por CER (inflación). Los 6 puntos restantes son LEFI.
Las LEFI son letras capitalizables emitidas por el Tesoro a un año de plazo, que devengan la tasa de política monetaria que define el Central. Desde el 22 de julio, día en que se suspendió la colocación de pases pasivos a un día, las LEFI son negociadas diariamente entre el BCRA y los bancos para administrar la liquidez del sistema financiero.
Como contracara del mayor peso de instrumentos del Tesoro, las entidades financieras dejaron de tener en su activo deuda remunerada del Central. Luego de una pendiente iniciada a raíz de la estrategia oficial, en junio los bancos aún tenían el 10,1% de su activo en pases pasivos, una cuenta que ahora bajó a cero.
Bancos: se recupera el crédito al sector privado
Mientras tanto, derivado de las sucesivas bajas de tasas, parte del desarme de los pases se canalizó en un incremento del crédito al sector privado. Por caso, en julio los préstamos en pesos a este sector pasaron a representar el 24,8% del activo de los bancos, cuando un mes atrás abarcaban el 22,1%.
“Respecto a la composición del activo total del sistema, en el marco del dinamismo de la intermediación financiera, en julio aumentó la ponderación del crédito al sector privado en el tota”, señaló al respecto el informe del Central.
“El saldo real de financiamiento en pesos al sector privado aumentó 9,2% en julio, verificando así un crecimiento por tercer mes consecutivo. Las líneas de crédito al consumo fueron las más dinámicas en el período (13,1% real), seguidas por los préstamos comerciales (8,8% real) y aquellas con garantía real (4,2% real). Todos los grupos de entidades financieras incrementaron sus saldos reales de crédito en pesos a empresas y familias en el mes”, celebró la autoridad monetaria.
Y agregó: “En cuanto al segmento en moneda extranjera, el saldo de crédito al sector privado aumentó 3,4% con respecto a junio -en moneda de origen- con un mayor crecimiento relativo en las financiaciones a través de tarjetas y en los documentos. El desempeño mensual fue impulsado principalmente por los bancos públicos y los privados extranjeros”.