Respecto al allanamiento realizado en las oficinas centrales de Tránsito, el secretario de Movilidad Ciudadana, Gilberto Pereyra, informó que los policías se llevaron al menos 300 legajos de trámites de licencias desde 2018.

Según la hipótesis de la fiscalía, existían dos sistemas para hacerse de una licencia de conducir falsificada, uno de ellos tenía como eje facilitar la aprobación de los exámenes teóricos y de manejo, acaso los requisitos más complicados para los solicitantes.

A cambio, los acusados se hacían de sumas que llegaban a los 3 mil pesos por cada carné que superaba esos exámenes, maniobra que fue denunciada incluso por el actual secretario de esa área.

Por otra parte, la fiscalía cree que esta banda directamente vendía el carné falsificado, el cual, obviamente, era prácticamente idéntico a los originales, aunque los datos personas no se registraba en la base digital.

“Seguramente utilizaban la impresora de Tránsito para hacer esas licencias”, aseguró Pereyra al referirse al accionar delictivo en las oficinas que ahora dirige.

Por el momento, según lo informado, ya se detectaron 300 carnés falsificados, ya sea por medio de la falsificación de los exámenes, o bien, porque las licencias eran falsificadas.

Si se tiene en cuenta esta cantidad de licencias adulteradas, como así también el monto que los acusados cobraban, estimado entre 3 y 5 mil pesos, se estima que el botín que reunieron los acusados roza fácilmente una suma millonaria, la que podría ascender aún más si se descubren más carnés falsos.

Fuente:Nuevo Diario

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