Un profesor de la Universidad de Stanford, además epidemiólogo y matemático, argumentó que “pensar que la cuarentena salvará al mundo es inmaduro”.
“Funcionó en algunos casos, en la mayoría no tuvo efecto y fue muy dañino para otros”, explica en una entrevista en The Wall Street Journal, John P.A. Ioannidis profesor de la facultad de Medicina de Stanford.
“La cuarentena no es la medicina correcta”, sostiene el epidemiólogo de 54 años. Está entre los 100 científicos más citados del mundo, por ser una fuente calificada.
Sin embargo, está en desacuerdo y alzó su voz para discutir las consecuencias de las decisiones tomadas frente a la pandemia de COVID-19.
Está siendo escuchado porque es una fuente respetada en la ciencia; a pesar de diferir con sus colegas.
“Los cierres de escuelas, por ejemplo, pueden reducir las tasas de transmisión. Pero también pueden ser contraproducentes si los niños socializan de todos modos, si el cierre de la escuela lleva a los niños a pasar más tiempo con miembros de la familia de ancianos susceptibles, si los niños en el hogar interrumpen la capacidad de sus padres para trabajar, y más. Los cierres de escuelas también pueden disminuir las posibilidades de desarrollar inmunidad al rebaño en un grupo de edad que se salva de enfermedades graves”, asevera.
“Poner en cuarentena el mundo tendrá consecuencias sociales y económicas tremendas y es totalmente irracional. Es como si un elefante fuese atacado por un gato: el elefante frustrado y tratando de evitar el gato se tira de un precipicio y muere”.
Caracterizó a la pandemia como “la tormenta perfecta”. Prevé que tendrá resultados urgentes, espectaculares y apocalípticos porque “aparentemente, nos gusta exagerar en muchos frentes”, explica en un tono irónico. “El común denominador es exageramos muy tempranamente”, asevera.
“Necesitamos datos. Datos en serio, datos confiables y de verdad. Necesitamos data de cuántas personas estuvieron infectadas, cuántos casos activos hay en el momento, cuántas camas necesitamos y cómo ha cambiado”, subraya.
La información es clave y es algo que John P.A. Ionnidis critica. “La ausencia de datos, el razonamiento de “prepararnos para lo peor” lleva a medidas extremas de distanciamiento social y bloqueos”, destaca.
“Si queremos saltar al vacío, necesitamos datos que nos informen lo racional de los hechos. Si tenemos datos, vamos a aterrizar seguros”, concluye uno de sus artículos.
Los gobiernos deben responder interrogantes con información para resolver los problemas del presente.

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