A la espera de que el Gobierno de Alberto Fernández lance una moratoria fiscal amplia como salvataje para las pequeñas y medianas empresas, tributaristas relativizaron la utilidad del plan de 120 cuotas para deudas de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que cerró el viernes pasado. El cuestionamiento más importante que se le hace es la metodología para el cálculo de los intereses y el valor de las cuotas que se tornan gravosas para el nivel de ingresos que tienen las empresas.

Pero, en rigor, ahora la expectativa está puesta en el próximo Gobierno. Como futura titular de la AFIP se menciona a Mercedes Marcó del Pont, quien tendría que administrar una moratoria fiscal que formaría parte de la agenda del Pacto Social que impulsa Fernández. De esos acuerdos debería surgir el programa que implicaría condonaciones de deudas y plazos extensos para el pago. Se mencionan otras 120 cuotas.

El tributarista César Litvin, del estudio Lisicki, Litvin y Asociados, planteó la necesidad de que el próximo Gobierno impulse una moratoria fiscal con quitas y condonaciones.

En relación con el plan de 120 cuotas, explicó que muchos contribuyentes recibieron inspecciones que le generaron una determinación de deuda. “Tenían la opción de pagar al contado o en cuotas, y por eso se sumaron. Lo tomaron como un puente a la espera de que se dicte una moratoria”, precisó.

El plan de pagos que venció el viernes se lanzó en agosto pasado. Para ese momento, el organismo que conduce Leandro Cuccioli declaraba tener una deuda total por cobrar de $375.959 millones, de los cuales $231.718 millones estaban cubiertos bajo algún tipo de plan y $144.241 millones eran contribuyentes que no estaban regularizados. El objetivo de la AFIP estaba puesto en este último grupo. Pero actualmente, por efecto de la caída de la actividad, todas las empresas presentan serios problemas para poder afrontar los compromisos.

El plan consistió en plazos de hasta 10 años con tasas del 2,5% mensual para las pymes. El beneficio alcanzó también a minipymes, autónomos y monotributistas. En cambio, para el resto de contribuyentes los plazos eran de 36, 48 y 60 cuotas, con anticipo de 5%,10% y 20% en forma respectiva, con tasas equivalentes al 80%, 70% y 60% de los rendimientos que pagan los bancos por depósitos a plazo fijo por $20 millones.

En otro aspecto, Vicente Lourenzo, consultor de empresas pymes, calificó al plan como un “fracaso”. “Muchas mipymes le dieron orden a su contador de no ingresar al mismo debido a que no pueden hacer frente al monto de cada cuota mensual”, remarcó. El especialista hizo un cálculo para una empresa con deuda original de $409.000.

Economía

Tras fallido plan de pagos, se espera ahora una moratoria

Con cuestionamientos, se cerró programa de 120 cuotas de la AFIP. Piden que se pueda cancelar deuda fiscal con bonos del Estado.

A la espera de que el Gobierno de Alberto Fernández lance una moratoria fiscal amplia como salvataje para las pequeñas y medianas empresas, tributaristas relativizaron la utilidad del plan de 120 cuotas para deudas de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que cerró el viernes pasado. El cuestionamiento más importante que se le hace es la metodología para el cálculo de los intereses y el valor de las cuotas que se tornan gravosas para el nivel de ingresos que tienen las empresas.

Pero, en rigor, ahora la expectativa está puesta en el próximo Gobierno. Como futura titular de la AFIP se menciona a Mercedes Marcó del Pont, quien tendría que administrar una moratoria fiscal que formaría parte de la agenda del Pacto Social que impulsa Fernández. De esos acuerdos debería surgir el programa que implicaría condonaciones de deudas y plazos extensos para el pago. Se mencionan otras 120 cuotas.

El tributarista César Litvin, del estudio Lisicki, Litvin y Asociados, planteó la necesidad de que el próximo Gobierno impulse una moratoria fiscal con quitas y condonaciones. “Se debería permitir cancelar deudas con bonos del Estado”, propuso. La operatoria sería similar a la que se aplicó con deudas de la seguridad social que se admitió cancelar con Letras de Tesoro reperfiladas. El especialista dijo que “de ese modo se permite recuperar un crédito que está cercano a ser incobrable, y al mismo tiempo se reduciría el endeudamiento”. En relación con el plan de 120 cuotas, explicó que muchos contribuyentes recibieron inspecciones que le generaron una determinación de deuda. “Tenían la opción de pagar al contado o en cuotas, y por eso se sumaron. Lo tomaron como un puente a la espera de que se dicte una moratoria”, precisó.

El plan de pagos que venció el viernes se lanzó en agosto pasado. Para ese momento, el organismo que conduce Leandro Cuccioli declaraba tener una deuda total por cobrar de $375.959 millones, de los cuales $231.718 millones estaban cubiertos bajo algún tipo de plan y $144.241 millones eran contribuyentes que no estaban regularizados. El objetivo de la AFIP estaba puesto en este último grupo. Pero actualmente, por efecto de la caída de la actividad, todas las empresas presentan serios problemas para poder afrontar los compromisos.

El plan consistió en plazos de hasta 10 años con tasas del 2,5% mensual para las pymes. El beneficio alcanzó también a minipymes, autónomos y monotributistas. En cambio, para el resto de contribuyentes los plazos eran de 36, 48 y 60 cuotas, con anticipo de 5%,10% y 20% en forma respectiva, con tasas equivalentes al 80%, 70% y 60% de los rendimientos que pagan los bancos por depósitos a plazo fijo por $20 millones.

En otro aspecto, Vicente Lourenzo, consultor de empresas pymes, calificó al plan como un “fracaso”. “Muchas mipymes le dieron orden a su contador de no ingresar al mismo debido a que no pueden hacer frente al monto de cada cuota mensual”, remarcó. El especialista hizo un cálculo para una empresa con deuda original de $409.000. “Tal como está legislado el plan al momento del cálculo de cada cuota, se observa que el primer año va a pagar entre capital más interés el 40% de la deuda consolidada. Para mayor detalle, va a estar pagando cuotas de $3.400 más un interés promedio de $9.680 totalizando una cuota mensual de $13.080 y al año $156.960”, señaló.

Por otro lado, el tributarista Ivan Sasovski advirtió que “el plan de pagos no reconocía como fecha de vencimiento el de presentación de la DJ, sino el del vencimiento del pago, y esto dejó sin que puedan entrar las obligaciones de los meses más difíciles para quienes tienen el pago diferido del iva por ejemplo”.

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